25 noviembre 2008

Indiana Jones 4 (para abreviar)

La vuelta de Indy nos devuelve a todos los Indys anteriores y unas cuantas películas de aventuras más, entre ellas La Momia, La Comunidad del Anillo, Encuentros en la Tercera Fase, Expediente X... con guiños a personajes como Brando en El Salvaje (Henry 'Mutt' Williams), un híbrido de la doctora Elsa Schneider de La ultima cruzada y el agente Mulder (la Dra. Irina Spalko, una socialista con una obsesiva sed de conocimento). Viendo esta película es imposible evitar ver muchas más. Incluso si uno presta atención a las conversaciones sobre el pasado de Indy tras la guerra, oirá mencionar el nombre de Avner (personaje de Eric Bana en Múnich). No se ha ido muy lejos el tandem Lucas/Spielberg para entregarnos referencias, John Hurt (la primera y memorable víctima del Alien de Ridley Scott) en el papel de Ox, un arqueólogo totalmente poseído por la calavera de un alien de cráneo puntiagudo ni más ni menos; una foto de Henry Jones Senior (Connery) prefigurando la paternidad del arquéologo más cool de la historia del cine (otra referencia a la Última Cruzada), Marion en persona (Karen Allen/El arca perdida) más entrada en años y en carnes... Recordamos a personajes perdidos: Marcus Brody (La Última Cruzada) a quien se le ha erigido una estatua en el campus, aunque el personaje de Jim Broadbent (el Decano de la universidad) tiene el mismísimo aspecto de ser un hombre que se perdería en su propio museo.
Viendo Indiana Jones uno recuerda la simpleza de la fórmula del éxito en Hollywood, el bien contra el mal. El malo, malísimo en el sentido de torpe, con mala puntería, además de avaricioso e incapaz de preve
r una catástrofe inminente. Como Belloq, la Dra. Spalko es cegada por su codicia de saberlo todo. Los buenos, por el contrario, nunca pierden la paciencia, esperan a decir la frase divertida para asestar el golpe de gracia, responden con audacia en cualquier inesperada situación y por supuesto se casan y se quieren para siempre.
En cuanto a lo criticable de la película que si pasada de moda, recordando inoportunamente tensiones con Rusia o haciendo alarde de excesiva violencia, psé... no difiere mucho de la dinámica de puñetazo y salsa de tomate de las entregas anteriores, sigue impresionándome mucho más la escena de En busca del Arca Perdida contra el nazi calvo del aeródromo en el desierto. Admito que en mi época de tierna infancia, no se nos censuraba tanto el acceso a películas que en la hipersensible sociedad actual se considerarían de "violencia gratuíta", sólo porque de aquélla la piedra que persigue a Indy se veía de más cartón piedra que hoy en día. Indy es un personaje de cómic y como tal, me parecen excesivas las voces críticas que reclaman que Harry está muy mayor para el tema... Señores es una película fantástica y pueden ponerlo a volar si quieren, es Indiana Jones!
En lo que a mí respecta, si me peta yo leo esta película como una parodia entre las tensiones entre oriente y occidente que vuelven a estar de moda, y digo que muy bien señor Spielberg, capaz de meter la pata con películas de tinte político como Múnich, ya lo vimos. En este caso el humor es una manera tán válida como cualquier otra de denunciar el estado del mundo actual... y a todos ustedes, vayan comprando una nevera más grande para sobrevivir la próxima explosión nuclear.


Esta crítica se la dedico a mi padre, que piensa que ya únicamente disfruto si una película tiene subtítulos y proviene de un país entre el adriático y el Yemen.

10 noviembre 2008

Bélgica

Hoy voy a postear sobre un tema que me interesa por ser ciudadana de la UE y por ser el último viaje que del que he podido disfrutar. Si a alguien se le ocurre visitar un país en el que, a pesar de su pequeño tamaño, quiera observar contrastes puede ir a Bélgica.
Bélgica, concretamente Bruselas ha sido elegido el centro organizativo de Europa. En su momento, se decidió por ser el centro más o menos geográfico de la unión (que hoy incluye 27 países y cuyo centro geográfico se encuentra en algun sitio entre Berlín y Varsovia). Además por compensación por el maltrato a este pobre país durante la guerra. Hoy Bélgica es un país que se puede considerar estándar de la Unión, existe una diversidad religiosa grande, es país receptor de emigrantes de multitud de orígenes (y con ello la diversidad religiosa crece), es un país altamente católico a la vez, el sabor y la vida nocturna más típicos del sur europeo aquí se pueden sentir en su multitud de terrazas y barrios llenos de bares y tiendas, por otro lado el nivel de vida y el estilo de familia se asemejan más a países más septentrionales como Suecia o Alemania.
La demografía belga merece una especial atención. Bélgica es un país que acogió en su momento la minoría católica holandesa, por lo tanto en el norte del país, llamado Flandes, hablan neerlandés y sus ciudades guardan cierto parecido con las del país vecino. El sur del país la región valona, cuyo idioma oficial es el francés, un idioma rechazado por los compatriotas del norte desde el primer tercio del siglo XIX, es la parte más deprimida del país;siendo la más extensa pero la menos poblada. En Bruselas se da una especie de retrato "medio" del belga, una ciudad muy cuidada, un centro histórico reconstruido (pocas cosas sobrevivieron la segunda guerra mundial), aunque se encuentra en territorio flamenco, y oficialmente es bilingüe, el turista que domina el francés lo tiene más fácil que el turista que domina el neerlandés o el inglés... Los emigrantes en Bélgica y especialmente en Bruselas se ven en general integrados, la explicación que yo veo más interesante es que tenemos toda una "éltie" de emigrantes, una gran parte de la población de bruselas son diplomáticos y ocupan zonas buenas de la ciudad junto con la población local... y siguiendo ese modelo, encuentro a la población afrobelga y de diferentes regiones francófonas del planeta, mucho más integrado que el turco en Berlín o que el Ecuatoriano en Madrid.
Con una "calle Fuencarral" en el centro de Amberes, más bares por calle que en la Simon Dach Strasse de Berlín y una limpieza casi nórdica de sus monumentos y catedrales se despidió de mí la capital europea.

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